miércoles, 3 de marzo de 2010

UN FEBRERO MUY MISÓGINO

Febrero terminó con cuatro casos de muerte y violencia contra mujeres perfectamente predecibles y evitables. El 23 de febrero murió Wanda. En el caso de Wanda las señales de peligro fueron persistentes. Para resumir la situación apareció su padre diciendo que se trataba de una tragedia anunciada, o sea: predecible y prevenible. El heteropatriarcado funciona así, naturalizando la violencia contra las mujeres, silenciando las señales de alarma; normalizando el peligro.

La violencia contra las mujeres puede verse como un continuo que va desde la violencia verbal, hasta el asesinato. Cuando la violencia contra las mujeres termina en una muerte, el heteropatriarcado suele definirla como crimen pasional, pero en realidad son femicidios: o sea, crímenes de poder basados en la asimetría de poder a favor de los varones. ¿No queda claro? Los varones suelen torturar y matar a las mujeres por resistirse a coger con ellos; por no querer prostituirse para ellos; por no querer vivir ni trabajar para ellos; por ser lesbianas; o por el simple hecho de querer relacionarse con el mundo exterior. En este contexto de violencia heteropatriarcal, la mayoría de los femicidas son (ex) esposos, (ex) parejas, (ex) novios, padres o padrastros; la familia (heteropatriarcal) unida!

En la Argentina hay un femicidio cada día y medio*. Cada 36 horas muere una mujer en manos de un varón violento motivado por el sexismo y la misoginia. Y una de las formas elegidas por los varones para terminar con la vida de las mujeres es justamente quemarlas. Cómo dijo el padre de Wanda, que conocía bien a la pareja, fue una tragedia anunciada.

Al día siguiente de la muerte de Wanda, fue asesinada Mirtha por su marido cuando volvió a la casa para retirar sus cosas con una orden judicial y acompañada por dos policías. Mirtha ya había hecho varias denuncias contra su marido por violento, pero igual el policía, con chaleco antibalas y su arma reglamentaria, fue “sorprendido” por el marido de Mirtha. En estos casos, producto de la naturalización de la violencia contra las mujeres, opera un fenómeno muy común del heteropatriarcado llamado solidaridad de género. Y funciona así: el varón fue reiteradamente denunciado por violento, pero igual el varón policía subestima el peligro, no escucha la señal de alarma, hasta se solidariza un poco: las mujeres provocan y exageran. Por eso deja que el varón violento se acerque demasiado a la mujer. Por eso no llega a ver ni imaginar un cuchillo de caza entrando por el costado del chaleco y saliendo por la espalda. Cuando una mujer denuncia a su pareja por violento, es porque es violento. Y siempre hay un cuchillo en la casa. Por eso en la mayoría de los casos de femicidios (35%) las mujeres mueren acuchilladas.

Finalmente, los casos recientes de dos adolescentes abusadas sexualmente desde niñas y embarazadas por sus padrastros, y posterior judicialización de los pedidos para realizarse un aborto legal descubren la matriz heteropatriarcal que sostiene la trampa del aborto no punible. La matriz se compone de varones violentos e instituciones públicas misóginas que se niegan sistemáticamente a reconocer los derechos humanos de las mujeres. De esta manera logran disciplinar al resto de mujeres para que no exijan sus derechos y sigan atrapadas en el circuito clandestino del aborto. Que no es otra cosa que un negocio millonario que se reparten entre algunos varones: médicos, farmacéuticos, políticos, jueces y policías. No, no son objetores de conciencia, son hombres de negocios.

Un febrero ominoso y misógino, pero sobre todo evitable.

*Los datos estadísticos sobre prácticas femicidas surgen del informe 2009 de la Casa del Encuentro: www.lacasadelencuentro.com.ar/femicidios.html. Otra investigación que no hay que dejar de leer es Femicidios e Impunidad: www.cecym.org.ar/investigacion.shtml?sh_itm=bc92d41a6c337563c3989159ccf017a6

martes, 5 de enero de 2010

La violencia masculina en el acceso a la anticoncepción: entre lo interpersonal y lo estructural

Los varones controlan a las mujeres en distintos campos sociales. Pero la  sexualidad es, sin duda, el campo ideal para descubrir   los secretos más oscuros de la violencia masculina. El control de la sexualidad se ejecuta rutinaria y meticulosamente a través de diferentes tipos de violencia masculina, pero se pueden resumir en dos grandes categorías:  la interpersonal  y la estructural

Mientras la violencia interpersonal irrumpe y es ejecutada por un individuo visible, en general próximo socialmente a la víctima, incluso perteneciente al mismo barrio o grupo familiar; la violencia estructural  en cambio es parte del funcionamiento rutinario de la sociedad y  es el resultado directo o indirecto de las decisiones invisibles que toman los grupos dominantes de una sociedad. Y  las víctimas, en general,  son  los grupos socialmente excluidos.

En cuanto a la violencia interpersonal, nada es más fácil para los varones que usar un forro: es relativamente barato, muy accesible, no requiere consultar a un/a profesional de la salud,  y como si todas estas razones  fueran poco convincentes,  por el mismo precio ofrece  doble protección: es el método más efectivo para prevenir el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual, y evitar embarazos no deseados.

Sin embargo, según el último  informe publicado por Lesbianas y feministas por la descriminalización del aborto, en base a 1.700 llamadas de mujeres que buscaron  información pública sobre  el uso seguro  del Misoprostol para abortos tempranos llamando a la  línea Aborto: más información,  menos riesgos, surge que el 75% de los varones no usó preservativo.

En el  sistemático NO uso del preservativo por parte de los varones se concreta una de las formas dominantes de masculinidad y sus  consecuencias   riesgosas  para la salud y la vida de las mujeres.  La masculinidad hegemónica, y su violencia implícita, implica que  los varones participan de las decisiones reproductivas básicamente controlando sexualmente a las mujeres para evitar el uso del forro e inducir  a las mujeres al coito interrumpido.

Así, según  el primer   informe  “las mujeres explicitan las dificultades que encuentran para negociar con ellos la anticoncepción y prevención de ITS: mientras el 11% dijo tomar pastillas anticonceptivas, otras dicen frases como “me dijo que era estéril”, “prometió acabar afuera”, “no lo pude evitar”, “me dijo que se hizo una vasectomía”. Son los varones quienes controlan las condiciones del encuentro sexual. Esto pone de manifiesto la necesidad de abordar explícitamente las asimetrías de poder en las relaciones heterosexuales desde las políticas de educación y salud sexual.”

 En cuanto a la violencia masculina estructural, hay muchos ejemplos de este tipo de violencia  en las decisiones reproductivas, pero uno muy sutil tiene que ver con la misoginia de las empresas farmacéuticas. Los contraceptivos hormonales  se inventaron en 1960. Desde 1960 las mujeres, especialmente de clase media, no han dejado de  tomar la “píldora” para regular su fertilidad. Pero todavía hoy no existen anticonceptivos hormonales  para varones;  ¿cuál es el verdadero obstáculo científico para que la anticoncepción hormonal masculina todavía no se haya inventado?; ¿ será la testosterona biológicamente más esquiva que la progesterona y los estrógenos?; ¿será la ovulación mensual más fácil de regular  que la producción diaria de espermatozoides?. No, para nada, en cambio  el control exclusivo de los varones sobre el conocimiento, los procesos de investigación científica   y los  mercados es la principal causa para  explicar  el retraso  de 50 años en la producción  y comercialización de  la anticoncepción hormonal para varones.

 Consecuentemente, hace medio siglo  que son las mujeres las  que tienen que usar la píldora: ir a buscarlas, pagarlas, y acordarse de  tomarlas. Hace 50 años que las mujeres son las únicas  responsables de la anticoncepción hormonal. Las empresas farmacéuticas de punta ya están experimentando y pronostican que en muy poco tiempo la píldora masculina va a salir al mercado. Pero la revolución de la píldora masculina ya fue, porque no garantiza doble protección.

Como  demuestran los  informes de la línea Aborto: más información menos riesgos, los abortos están causados principalmente por el ejercicio de distintos tipos de violencia masculina. Desde la violencia estructural de los  laboratorios farmacéuticos, el maltrato rutinizado contra las mujeres en los hospitales públicos, la desinformación masiva sobre el uso de métodos anticonceptivos a pesar de la existencia de una ley nacional de educación sexual, o el  acceso restringido a los métodos anticonceptivos gratuitos en los hospitales públicos a pesar de lo que diga la   ley nacional de salud sexual y procreación responsable; hasta la violencia interpersonal de los violadores, prostituyentes, fiolos, o la conducta riesgosa e impune de muchos varones (novios, maridos, o amantes) que se niegan rutinariamente a usar el forro. Y por supuesto no nos olvidemos de los  mentirosos,  de los falsos  vasectomizados. 

 

**Los informes completos y otros documentos elaborados por Lesbianas y feministas por la descriminalización del abortoresponsables de gestionar  la línea Aborto: más información, menos riesgos, se pueden ver y descargar en: www.informacionaborto.blogspot.com/

 

jueves, 19 de noviembre de 2009

SE VIENE EL SEGUNDO INFORME, SE VIENE LA LEGALIZACION; Y SI NO PARTICIPAS, TE LA PERDES

POR FAVOR CIRCULAR MUCHO!!


LESBIANAS Y FEMINISTAS POR LA DESCRIMINALIZACIÓN DEL ABORTO PRESENTAN SEGUNDO INFORME DE LA LÍNEA “ABORTO: MÁS INFORMACIÓN, MENOS RIESGOS” EN CONGRESO NACIONAL

 El día 26 de noviembre, de 15hs a 18hs, en el Salón Arturo Illia, edificio principal del Congreso de la Nación, entrada por la calle Combate de los Pozos.

 La línea “Aborto: más información, menos riesgos”, es una línea telefónica de acceso público donde cualquier mujer puede obtener información sobre aborto. Lanzamos nuestra actividad el 31 de julio en el Centro Cultural Archibrazo, contra el silencio, la desidia y la misoginia colectiva. Confiamos en la capacidad de las mujeres para decidir por sí mismas en todos los asuntos de su vida y en la fuerza de sus organizaciones. El primer mes de atención recibimos 345 llamadas por información sobre aborto. 11 por día. 1 cada 30 minutos.

 En Argentina se practica 1 aborto clandestino por minuto. 500.000 al año. Cada tres días muere una mujer como consecuencia de aborto inseguro. El aborto es una práctica considerada de bajo riesgo en el 61% de los países del mundo, donde es legal.

 El 21 de septiembre presentamos en la Legislatura Porteña el primer informe de atención. Denunciamos allí la violencia obstétrica y médica que sufren las mujeres que abortan. A partir de entonces las llamadas se quintuplicaron: 1 cada 6 minutos. 

 El 26 de noviembre presentaremos el segundo informe de atención en el Congreso de la Nación. Hemos invitado a diversas organizaciones sociales de mujeres de diferentes lugares del país y a todos los bloques partidarios presentes en la nueva conformación del Congreso, iincluyendo sus principales referentes, a debatir sobre la prohibición del aborto y la responsabilidad del Estado en cuanto a las consecuencias que ésta tiene en las vidas de las mujeres. Ya hemos recibido más de 1700 llamadas. Terminando el año 2009, se evidencia la urgencia de la legalización del aborto, una gran deuda de la democracia para con las mujeres.

 

El informe se distribuirá en la presentación y estará disponible en www.informacionaborto.blogspot.com  

Convocan:

Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del aborto

y

CLADEM (Buenos Aires)

Contacto de prensa:

(011)15 57 37 95 84

masinformacion. menosriesgos@ yahoo.com. ar

martes, 22 de septiembre de 2009

ABORTO: Entre la violencia obstétrica y una sociedad misógina como los principales obstáculos para la autonomía de las mujeres


A continuación  publicamos el informe completo que desde Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto leímos ayer   en la legislatura porteña sobre los resultados del  primer mes de atención   de la línea Aborto: más información, menos riesgos.


HALLAZGOS Y REFLEXIONES A UN MES DE ATENCION DE LA LINEA "ABORTO: MAS INFORMACION, MENOS RIESGOS"

--156 664 7070--


"Es necesario hablar de aborto sin eufemismos ni moralinas.

El aborto ya fue: Uno por cada minuto que pasa. El aborto nos inscribe a todas las mujeres en una experiencia común. Según el Ministerio de Salud, en promedio, todas las mujeres pasamos por dos procesos de  aborto durante nuestras vidas. El misoprostol nos permite hacerlo sin riesgos, con mínimo control medico posterior.

El misoprostol cambia los términos del debate sobre aborto.

En países donde el aborto esta restringido, el misoprostol revela que la verdadera causa de muerte de las mujeres que abortan, no son los métodos inseguros sino la violencia medica.

La corporación medica juega un rol fundamental en la desinformación sobre aborto, amplificado por los medios de comunicación masiva. El objetivo de esta alianza es custodiar la ruta del semen hasta las últimas consecuencias: no es suficiente embarazar, nos quieren obligar a parir.

La experiencia de la línea “Aborto: mas información, menos riesgos” viene a sumar fuerzas con la ya iniciada desarticulación de la connivencia entre las corporaciones medica y mediática en el control sobre los cuerpos con útero.

La realidad que la línea viene a sacar del closet es el aborto como acto performativo de autonomía: el aborto que no es un drama, el aborto que no pide permiso ni perdón. El aborto que se estima que asciende a entre 460.000 y 700.000 por año aquí en la Argentina.

En este mes de atención (31/7 al 31/8), la línea ha recibido 345 llamadas, atendiendo sólo 6 horas por día. El 23 % de las llamadas fueron desde Ciudad de Buenos Aires. De Provincia de Buenos Aires, 30%. El resto se distribuye en otras 15 provincias. Este gran éxito ha sido posible gracias al trabajo de difusión del número de los movimientos sociales, las organizaciones de mujeres y feministas, las redes de solidaridad de mujeres y personas comprometidas, como así también la amplia red de radios comunitarias y medios locales e independientes.

El promedio de llamadas diarias, entonces, es de 11, y cada comunicación dura aproximadamente 20 minutos. 204 llamadas fueron para requerir información específica sobre aborto con misoprostol.

Hemos brindado información sobre aborto con misoprostol científica, completa, actualizada, de manera comprensible y oportuna. Personalizada, en una conversación anónima, confidencial y sin prejuicios. El hecho de poder recurrir a personas que no abren juicios sobre las situaciones puntuales que atraviesan las mujeres es parte del valor que ellas mismas le dan a la línea y permite de manera fluida y eficaz la apropiación de saberes para una decisión informada.

Las mujeres que llamaron a la línea ya tenían referencias sobre el misoprostol o “la pastilla para abortar”. Estas referencias estaban cargadas de mitos, errores, prejuicios. Era información falsa, desactualizada e incompleta.

En la enorme mayoría de los casos refirieron que esta búsqueda de información era parte de una estrategia conjunta con otras personas. El 92 % llamó acompañada. En el 23 % de las veces, por sus parejas. Sólo el 8% dijo querer enfrentar este proceso en soledad o no tener con quien compartirlo. Salvo excepciones, las adolescentes que han llamado lo han hecho acompañadas por sus madres. El 11% del total de las llamadas recibidas corresponde a adolescentes menores de 21 años.

Hemos recibido llamadas de mujeres de todas las edades, de 13 a 47 años. Mujeres en diversas etapas de su vida, de su periodo de capacidad reproductiva. Todas con dudas, temores, ansiedades, miedos parecidos. Todas unidas por la invisible cadena de tabúes que rodean el cuerpo, la sexualidad, la maternidad, la capacidad de decisión de las mujeres.

La gran mayoría de las mujeres que llama conoce las fechas de su ciclo menstrual, ha estado embarazada anteriormente, sabe cómo confirmar un embarazo y cómo acceder a una ecografía. Pero no tienen información sobre su propia vagina, sobre los procesos de embarazo, aborto o parto.

Solo en el 37 % de las llamadas las mujeres manifestaron haber usado algún tipo de anticoncepción, que falló.

De las conversaciones en la línea surge que el 82% de los varones no usó preservativo. Las mujeres explicitan las dificultades que encuentran para negociar con ellos la anticoncepción y prevención de ITS: mientras el 11% dijo tomar pastillas anticonceptivas, otras dicen frases como “me dijo que era estéril”, “prometió acabar afuera”, “no lo pude evitar”, “me dijo que se hizo una vasectomía”. Son los varones quienes controlan las condiciones del encuentro sexual. Esto pone de manifiesto la necesidad de abordar explícitamente las asimetrías de poder en las relaciones heterosexuales desde las políticas de educación y salud sexual.

Según nuestra experiencia en la línea, las mujeres buscan información sobre aborto tempranamente. Las mujeres llamaron con un tiempo de gestación promedio de 7,4 semanas. Es importante recordar que el aborto con misoprostol registra su mayor eficacia y seguridad entre la semana 7 y 9 de gestación.

La mayoría de las mujeres que llamaron a la línea manifestó haber consultado previamente a su médica/o por información sobre aborto, y haber recibido información falsa: que el misoprostol puede causarle un derrame cerebral, que necesitaran transfusiones de sangre, que las pastillas no funcionan, que se colocan dentro del útero, que el útero puede estallar, que es un método letal, que causan infertilidad, etc.

También expresaron que sus médicos/as se negaron a brindarles la información solicitada, incluso en casos en que las mujeres manifestaron padecer enfermedades o estar bajo tratamientos incompatibles con la continuación del embarazo. Hemos escuchado de las mujeres frases como “dijo yo estudié para salvar vidas”, “no me puede sacar algo que late”, “me mandó al carajo”.

Además, tenían nula información sobre cómo es un proceso de aborto, qué esperar, cómo reconocer una hemorragia o infección y qué hacer al respecto.

Algunas mujeres no sabían cómo acceder a atención médica. Otras, la gran mayoría, siente que no puede acceder a ella: más del 90% manifestó sentirse intimidada por conocer experiencias de violencia, amenazas o denuncias sufridas por mujeres a manos de personal de salud.

Ninguna de las mujeres que llamaron sabían cuales son sus derechos frente a un médico o una médica, no conocían el deber de confidencialidad ni la obligación legal de atender un aborto en curso, incompleto o brindar atención postaborto.

Tampoco conocían información sobre las situaciones en que el aborto es legal ni cómo acceder a un aborto no punible.

La violencia obstétrica y médica es una forma de coartar la autonomía de las mujeres exponiéndolas a enormes riesgos para su salud y negándoles acceso a información sobre el método correcto para abortos con misoprostol. La OMS establece al misoprostol como un medicamento esencial para la atención básica de salud de las mujeres. El aborto con misoprostol es considerado un método de aborto sin riesgos que hasta las 12 semanas de gestación, las mujeres pueden realizar por si mismas en sus casas, sin supervisión medica alguna, y con mínima atención medica posterior, aún en condiciones de clandestinidad.

La corporación médica actúa como policias, jueces y verdugos, castigando a las mujeres que abortan con la vulneración de su derecho a la salud, a la información, a la atención médica digna.

Las mujeres sufren toda clase de violencias y vulneración de sus derechos cuando se enfrentan a un embarazo y buscan información sobre aborto. Los y las médicos/as violan sistemáticamente sus deberes: aterrorizan a las mujeres con información falsa, niegan información que es su deber brindar, violan la confidencialidad.

Según datos oficiales, 74 son las mujeres muertas por aborto inseguro durante el 2007. Según fuentes expertas, la mortalidad de las mujeres que abortan esta bajando gracias al uso de misoprostol. Prohibir o restringir el acceso al misoprostol por cualquier medio, incluido su precio, implica violentar la autonomía de las mujeres, obligándolas a enfrentar altos riesgos para su salud, que incluso pueden derivar en muerte.

Ciudadanas de segunda en una democracia tibia restringida geográficamente a las grandes ciudades y zonas donde la información circula por otros canales además de los medios de comunicación masiva hegemónicos. Una democracia que, para las mujeres, llega hasta el ombligo y continúa en las rodillas. El resto es del Estado, y es un Estado dictatorial.

A un mes de atención de la línea, podemos decir que las mujeres estamos dispuestas a ejercer nuestros derechos aún a pesar de las amenazas, los castigos y los riesgos a los que nos exponen los médicos/as y los medios hegemónicos. Es obligación del Estado garantizar el derecho a la información en temas de salud sexual y derechos reproductivos, en especial en temas de aborto seguro. De acuerdo con  el Consejo de Derechos Humanos  de las Naciones Unidas, la mayoría de las muertes de mujeres embarazadas por causas de abortos inseguros son perfectamente evitables y  la falta de información sería una de las principales causas de la mortalidad materna en general y de las muertes por abortos inseguros en particular.

Por lo tanto, cada médico/a que niega información sobre aborto seguro se convierte en cómplice del femicidio impuesto por la prohibición del aborto y falta a su deber médico de proteger la salud y la vida de sus pacientes. Cada medio de comunicación que transmite información parcial, falsa, sesgada y cargada de misoginia se convierte también en cómplice, faltando su deber democrático de contribuir a la generación de agencia política crítica a través de la diseminación del conocimiento.

La información sobre aborto seguro no puede seguir transmitiéndose en secreto. Basta de hipocresía. El silencio no es salud."

Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto

 

Convocamos este 28 de septiembre a marchar desde Plaza de Mayo hacia el Congreso  Nacional por el aborto legal, seguro y gratuito, en el día por la despenalización del aborto en América latina y el Caribe

sábado, 25 de julio de 2009

LOS PROSTITUYENTES SOMOS DERECHOS Y HUMANOS




Hay prostituyentes de todo tipo; y podemos  ubicarlos   en un continuo de estereotipos que van desde el prostituyente  misógino y violento  en un extremo, hasta el activista de derechos humanos en el extremo opuesto.

De acuerdo con uno de los estudios más extensos sobre perfiles  de  prostituyentes*, el estereotipo más común es el varón que teme y odia a las mujeres. Son los varones  que responsabilizan a  las mujeres de sus fracasos personales y también de la pérdida de valores sociales tradicionales vinculados al machismo. Son en general violentos, verbal y físicamente, y por lo tanto son fáciles de identificar.

Pero existen prostituyentes más sutiles, que argumentan a favor de la prostitución desde los derechos humanos. Los argumentos son varios y en la práctica terminan por influir en las políticas a favor de la reglamentación de la prostitución. Desde este punto de vista, la regulación sería una opción a favor de las mujeres por dos razones: porque es un derecho que tienen cualquier  mujer el de poder optar por la prostitución como cualquier otra forma de trabajo legal, o porque es una estrategia  efectiva  para   la reducción de daños.

El primer argumento supone que la prostitución implica una relación sexual consentida entre adultos y que por lo tanto el Estado no debe prohibirla. El segundo argumento supone que las mujeres que se prostituyen se volverán más autónomas, saldrán de la prostitución callejera a la prostitución a puertas cerradas  y   podrán gerenciar sus propios negocios.

Con respecto al primer argumento y desde la perspectiva de los derechos humanos de las mujeres, la prostitución es una expresión absoluta del poder masculino frente a las subordinación y falta de opciones  de las mujeres (porque son pobres/negras/indígenas/travestis/inmigrantes/etc.)

En la mayoría de los casos donde los varones vemos una relación sexual consentida, lo que hay es una relación en la cual una mujer  mantiene una relación sexual no deseada con un varón que no conoce, y  finge placer, por el simple intercambio de dinero, o comida o un lugar para dormir. Llamar a esto una relación sexual consentida implica ignorar la fundamental desigualdad de poder entre varones y mujeres. La prostitución es por sobre todas las cosas una forma social y sexual de subordinación.

En cuanto al segundo argumento, en los  principales  países donde la prostitución se legalizó, con diferentes niveles de regulación, los objetivos no se cumplieron**. Por el contrario, la prostitución aumentó en todos las facetas de la industria del sexo, se descubrió un mayor coordinación  entre  el crimen organizado y  la industria del sexo, aumentó la prostitución infantil y el tráfico de mujeres,  y finalmente aumentó la violencia contra la mujeres. O sea: lejos de reducirse, los riesgos aumentaron.

Los relatos de las mujeres que sobrevivieron a la prostitución y las estadísticas demuestran que la prostitución  les permite a los varones ejercer poder y control sobre las mujeres de un modo    inadmisible en otras esferas de nuestra vida social; y (obviamente) totalmente incompatible desde una perspectiva de derechos humanos.

 

* Bouamama, S. (2004), “L’homme en question. Le processus du devenir-client de la prostitution”, Report of the Mouvement du Nid, Mouvement du Nid- IFAR , Paris.

** Bindel, J. and Nelly , L. (2003) “A Critical Examination of Responses to Prostitution in Four Countries: Victoria, Australia; Ireland; the Netherlands; and Sweden” , Child and Woman Abuse Studies Unit, London Metropolitan University.

lunes, 13 de julio de 2009

¿PROSTITUYENTE ESTÁS?


















Como el lobo de caperucita que acecha sigilosamente en el bosque, el prostituyente  se esconde en la calle. No hay mejor manera de esconder a un prostituyente que  entre miles de otros prostituyentes.

 

 Los prostituyentes circulan en masa    por Buenos Aires y otras ciudades y pueblos y pueblitos  del país, entre una lluvia de volantes y afiches publicitarios ofreciendo  el intercambio de cuerpos de mujeres  por dinero masculino. Naturalizar la violencia es la  forma  más efectiva de esconderla, de invisibilizarla, de taparla. 

 

Pero la conducta típica de un  prostituyente  deja marcas  concretas sobre la salud  de las mujeres. Y aunque nadie quiere hablar sobre el cuerpo y la salud mental de las mujeres explotadas sexualmente, existen relatos, testimonios y algunos datos disponibles que sirven  para desnaturalizar la violencia del prostituyente,  visibilizando así  las conductas violentas y el dolor  de las víctimas.  

 

En un estudio* sobre 854 mujeres víctimas de prostitución en 9 países de 4 continentes se encontró que la prostitución es multi-traumática:

-       71% fueron víctimas de violencia  física;

-       63% fueron violadas; 

-       89 % dijo que quieren  escapar de la prostitución,  pero que no tienen otra opción para sobrevivir;

-    75 % no tiene  acceso a una vivienda; 

-       68% mostró síntomas  de desorden de estrés post-traumático.

 

El  desorden de estrés post-traumático (DSPT)  puede resultar cuando las  personas experimentan  situaciones  traumáticas externas, asociadas a   la posibilidad concreta o frente a las  amenazas  de muerte o lesiones graves contra uno mismo, o por ser testigo de este peligro extremo contra otra persona.

Según el mismo estudio, la mayoría de las veces la prostitución expone a las mujeres a estas situaciones traumáticas, siendo esta violencia intrínseca a la prostitución. El  68% de las mujeres entrevistadas sufrían de DSPT con un grado de severidad comparable a  las víctimas de 1) violaciones, 2) veteranos de guerra y 3) víctimas de tortura de estado.

Este es un mensaje para el lobo-prostituyente o potencialmente prostituyente. La prostitución genera lesiones visibles sobre los cuerpos de las mujeres e invisibles sobre su salud mental. La prostitución en la mayoría de los casos, según el relato de las propias víctimas,  no es un trabajo como les gusta  fantasear a los varones,  sino que se parece más  a la experiencia de ir a la guerra;  de ser violadas sistemáticamente;   o de ser torturadas por el propio Estado. 

Te pregunto a vos, varón prostituyente: ¿Aceptarías  un trabajo que promete  como principales beneficios: dolor, estrés, violencia, enfermedades de TS, miedo, soledad, y una probabilidad muy alta de morir?

Ann Cotton, Melissa Farley, Jacqueline Lynne, et al, “Prostitution and Trafficking in Nine Countries: An Update on Violence and Posttraumatic Stress Disorder” (2003) 2(3/4) Journal of Trauma Practice 33 at 35, online: Prostitution Research and Education http://www.prostitutionresearch.com/pdf/Prostitutionin9Countries.pdf

jueves, 9 de julio de 2009

Feliz 9 de Julio !

Tres frases pelotudas para este o cualquier nueve de julio. Las puede usar, no importa si es político o ciudadano/a, opositor u oficialista.

Entonces, si usted no tiene la más remota idea de porqué carajo nos va como el culo, estos tres caminos pueden dejarlo bien parado/a:

1. "Hace falta más dialogo y consensos".

Es sencillo, no dice absolutamente nada y a la gente le copa.

2. Si eso le parece muy complicado, o simplemente no se lo acuerda, puede decir también: "Los argentinos debemos estar unidos de cara al bicentenario".

Es un poco más piola, demuestra que usted sabe de historia y mira tanto al presente como al pasado.

3. También puede apelar a un clásico, bien facilongo: "Argentina tiene todo para salir adelante".

Tenemos vaquitas, praderas, agua, etcétera, sólo nos hace falta un poquitín de voluntad. Hay mucha fiaca.

Ahí está. Nada de andar hablando de problemas, ideologías y demandas sectaristas. No, la gente le dice no al enfrentamiento. Esta temporada, el último grito de la moda es apelar a la tríada "diálogo", "consenso" y "bicentenario". El resto, es la vieja política, vacía de contenido.