viernes, 29 de junio de 2012

LA MEDICALIZACION DEL PENE


El fenómeno de la medicalización de la vida implica un montón de cuestiones importantes, pero podría definirse como  el  colonialismo expansivo de la profesión médica, patologizando aspectos de la vida cotidiana que antes eran considerados como normales.  
El  proceso parece diseñado por un genio y/o por los laboratorios. Un problema o conducta es definido en términos  biomédicos como una enfermedad o un desorden y  la medicina ofrece un tratamiento para su cura. A esto hay que sumarle los intereses corporativos/heteropatriarcales, la efectividad del marketing, y la masividad de los medios de comunicación.
El Viagra es un excelente ejemplo. La impotencia  sexual masculina existió siempre, pero el laboratorio Pfizer que patentó el Viagra en 1998  logró instalar socialmente la idea de que la disfunción eréctil es un problema médico y el Viagra la solución.
Al principio el Viagra fue promovido como una solución para la impotencia sexual de las personas adultas mayores. Por eso la primer campaña publicitaria se centró en  la imagen de  un viejo y famoso político republicano, Bob Dole (el señor de la foto). 














En el primer año las ventas crecieron y rápidamente tres millones de varones gastaron un billón y medio de dólares en Viagra.  Entonces descubrieron que era un negocio más millonario de lo que habían calculado  y la estrategia comercial consistió en apuntar a varones más jóvenes e incluso atléticos. Entonces la estrategia de marketing le apunto a un famosísimo jugador de baseball Rafael Palmeiro. 













Pero la expansión del mercado del Viagra era más elástica de lo que imaginaban así que Pfeizer decidió ir por más y lanzó una nueva y más agresiva campaña publicitaria para lo cual contrató a  Mark Martin, un super campeón de Nascar, la fórmula de autos de competición más popular de USA.

















Entonces en los últimos 10 años la disfunción eréctil se naturalizó como un problema médico que tiene solución: el Viagra,  y el problema se expandió de los viejitos a los atletas y a los  campeones.
La conclusión, se la dejo a Beatriz Preciado y su Testo Yonki:

“Si la era dominada por la economía del automóvil se denominó “fordismo”, llamaremos “farmacopornismo” a esta nueva economía dominada por la industria de la píldora, por la lógica masturbatoria y por la cadena de excitación-frustración en la que se apoya. La industria farmacopornográfica es el oro blanco y viscoso, el polvo cristalino del capitalismo postfordista.”

3 comentarios:

media veronica dijo...

viagra para todos, lo necesites o no lo necesites. medicalizar todo, y poner al alcance de todo el mundo medicamentos que tienen sus riesgos, sin la informaciòn que hace falta para usarlos, y sacar del alcance de todos los emdicamentos escenciales.

menos viagra y menos antibioticos y más misoprostol!

Chris dijo...

Que lindo!!!!!!!!! volvió mi única seguidora!!!!!

Andreievna dijo...

excelente conclusión prestada, excelentes imágenes, y me quedo pensando cómo carajo se hace para desarticular mecanismos tan millonarios!