miércoles, 27 de junio de 2012


LA VIOLENCIA MISOGINA NO SE AVIENE

La muerte de Carla Figueroa  era perfectamente evitable: como todos los femicidios. 
La figura misógina del avenimiento ponía en funcionamiento  por lo menos tres formas de re-victimización impuestas por el poder judicial a las mujeres que transgreden las normas del género: 1) las víctimas de  violencia  misógina se transforman en  la causa de la violencia, 2) el poder judicial le exige a las víctimas pasar por procedimientos administrativos y judiciales que des-incentivan las denuncias, y 3) el poder judicial vuelve  a poner a la víctima en peligro. 
En el caso de Carla la tercera forma de re-victimización fue mortífera.  Su nuevo marido era el mismo violento de siempre.
La historia  de Carla llegó rápidamente al Congreso de la Nación  y se re-formó el Código Penal para evitar otros femicidios. Porque la violencia estructural del patriarcado no se puede avenir. 
Cadena perpetua para el asesino, juicio político para los jueces y abogados misóginos. No más avenimiento frente a la violencia masculina.