miércoles, 19 de noviembre de 2008

Masculinidades (en plural) y en proceso de deconstrucción (hacia adelante y hacia atrás). Más allá de la farsa de ser un varón heterosexual.

Si ponemos la sexualidad antes que el género (ver comentario de Vero Baruyera en el post anterior) corremos el riesgo de no comprender o perder de vista una parte importante del proceso de construcción y de la operación del sistema de dominación masculina.
Primero: sostener que hay masculinidades plurales ayuda a pensar sobre las relaciones intragenéricas que establecen pautas de relaciones diferentes entre diferentes tipos de varones. La primer diferencia para mi, como varón heterosexual, es la diferencia entre una masculinidad hegemónica y otras masculinidades subalternas. Adentro del reino de la masculinidad dominante también hay otredades. Los varones heterosexuales que cuestionamos las reglas de la masculinidad hegemónica vivimos bajo un régimen normativo que nos impone permanentes restricciones emocionales y de todo tipo. En cada encuentro, debate o discusión con colegas, hermanos, amigos o cualquier otro varón conocido o desconocido, se nos aplica una dosis de violencia y/o censura cada vez que cuestionamos o interpelamos el orden masculino hegemónico, o sea: violento, sexista, homofóbico, misógino, etc.
Obviamente que mi posición en el orden heterosexista de la masculinidad hegemónica sigue siendo inexcusablemente privilegiada frente a otras personas: lesbianas, gays, transexuales, transgénero e intersex. Y qué decir de mis privilegios si además de ser heterosexual, soy blanco y de clase media en el ranking de matriz de la opresión. Sin embargo, a pesar de mis privilegios, no dejo de ser parte de una masculinidad subalterna enfrentada a una masculinidad hegemónica. Es cierto, no soy gay, pero tampoco soy una farsa.
Segundo: la deconstrucción que intento hacer todos los días de mi vida es un proceso sin fin (no tengo idea en qué me puedo transformar) pero sobre todo no es lineal. Esto quiere decir que cada día representa una oportunidad para avanzar en la transformación de mi identidad sexual y de género, pero me enfrento al mismo tiempo con el desafío de no retroceder. Porque con cada gesto, palabra o acción mía que refuerza y reproduce el dominio de la masculinidad hegemónica vuelvo a reconstruir lo deconstruido. Y esto me pasa todos los días. Y es angustiante y perturbador. Pero no es una farsa.

6 comentarios:

Marians dijo...

Que lindo pibe!

M.

gabrielaa. dijo...

deconstruyan

deconstruyan, que no están solxs

Baruyera Entremeses dijo...

Bueno, que tal?, soy la "citada" del texto. Buenas tardes!
Yo no dije que ese "deba" ser el orden de analisis (sexualidad/género y no al revés) ni siquiera se si hay un orden entre esos dos aspectos. y quizás me lo ponga a pensar.

Dije simplemente que la amiga de Marians "sospecha" y arriesgue una lectura de su sospecha a la luz del posterior analisis de Marians y les tiro la pregunta otra vez: ¿de que sospecha?.

Desde ya que considero que los varones hetero que intentan deconstruir su estado de privilegio estan completamente jodidos. Son los máximos traidores al orden patriarcal. Rompen el pacto primero y fundante.

Pero lo interesante del testimonio de la amiga de marians es que devela que tan dificiles de leer son los varones no hegemónicos cuando no pueden simplemente interpretarse como una ruptura en el orden patriacal por ejemplo cuando no se puede argumentar: "a claro, no van de putas porque son gay, asi cualquiera".

Ella misma dice que le resulta imposible pensar que "hay hombres que no piensan como hombres". Es decir, supone que "hay hombres" y "piensan de una forma". Todo lo demás no es hombre según su manera de entender. No hay posibilidad de un hombre (osea no un gay, que no seria hombre en este caso)que piense y actúe desde otras categorias.

Entonces se pregunta:
Pero que son? No son gay, no son trans, no son....que son?.
Lo mas simple para la mayoría será pensar que son una farsa, como dice la amiga de M.

No se si me hice entender, pero yo lo tengo clarisimo!
Besos

Miguel Pulido dijo...

El post está tremendo.

PIC dijo...

Yo me opongo a que se cree un registro de violadores y, del mismo modo, a que se mantengan en bases de datos falocéntricas los datos sobre deudores morosos (e.g. DECIDIR, VERAZ.) La sociedad patriarcal nos construye como deudores porque deposita sobre nuestros hombros todas las cargas de la actividad comercial y luego nos "empoma" inscribiéndonos en el VERAZ. Hay que deconstruir la noción falocéntrica de verdad que sostiene VERAZ porque le impone a los "deudores" el estigma de no poder acceder más al ya limitado crédito.
Saludos a todxs,
PIC

antisadomaso dijo...

Entiendo parte de las dudas o sospechas de la amiga de marians, y aunque este post en particular me parece un poco muy abstracto, voy a meter la cucharita: espero no ser mal mirado si digo que las cosas por ahi serían un poco mas claras si dejáramos de identificar no sólo condición de varón y masculinidad, sino también condición de varón con heterosexualidad, como si, sorprendentemente, nosotrOs los hombres bi u homosexuales no fuéramos hombres, o no fuéramos "tan hombres" como los hetero. Considero que las persoans que hacen esa identificación, consciente o inconscientemente estan discriminandonos a los hombres homo y bisexuales, negando o vituperando nuestra identidad de género. Soy un hombre bisexual, y no por eso dejo de ser HOMBRE. Mi identidad de hombre la construyo por afinidad con otros hombres y por atracción hacia ellos, es paralela a mi orientación sexual: en el deseo, el erotismo, la sexualidad y el amor entre hombres, no veo al otro como una seudomujer ni me siento "femenino" por estar con otro hombre. Mas bien, todo lo contrario.
http://bisexuales.foroactivo.com/el-foro-f1/videos-bisexuales-t218.htm