jueves, 26 de marzo de 2009

REGISTRO POR PUNTOS

A continuación aparecen detalles de la vida de un personaje que podrían incomodar al lector/a. Están avisados/as.

A tono con las atractivas opciones políticas de Haciendo Buenos Aires, decidí iniciar el Registro por Puntos de Género. La idea es fácil, desde que uno se levanta hasta que se acuesta, va intentando identificar situaciones que pongan a prueba su perspectiva de género, sumando o restando puntos conforme su actuar mejore las posibilidades de alcanzar un mundo libre de sexismo o, por el contrario, continúe el acentuado tránsito hacia el suicidio social.

Va, a modo de prueba. Sugerencias se aceptan.

1. Me levanto. Dudo si la erección responde a un accidente biológico o si es el sistema de géneros hegemónico actuando entre sueños. No sumo ni resto.

2. Leo en el diario que un funcionario está decidido a terminar con la prostitución y a desenmascarar a los clientes. No le creo, ni un poquito. Sumo 5 puntos. Sigo leyendo, me indigno, lo mando a la “puta que lo parió”. Me zarpó con las prostitutas, ofensa grave y contradicción, resto 10 puntos. Me repito a mi mismo: “se dice el fiolo que te parió, se dice el fiolo que te parió”. Sumo 2 puntos por el esfuerzo.

3. Voy a dar una clase. Alguien pregunta: ¿“Qué tiene que ver este texto de feminismo con la materia? Resto 5 puntos.

4. Sigo dando clase. Alguien explica: “como dice el autor…”. Interrumpo respetuosamente: “no es ´el´ autor, son todas autoras mujeres”. Prosigue: “Tenés razón, bueno, como decía él, no ella, bah, ¿eran varias?”. Ídem punto 3.

5. Hago trámites, se quejan porque mi DNI está borroneado en la parte del nombre y del sexo. Pienso, una vez más, ¿que le importa el “sexo” a este Estado policía? Me quedo pensando en la posibilidad de hacer un amparo para que se borre el casillero de sexo en el DNI. Gano 10 puntos por la ocurrencia jurídica, que seguro no es tal.

6. Escribo y pienso sobre participación femenina en algunas organizaciones. Me doy cuenta que practicamente todas las direcciones ejecutivas están lideradas por varones y pienso: “ajá…”. Gano 5 puntos. Yo era director de programa en una, puesto de menor calibre pero suficiente para restar 3 puntos. Recuerdo que ya no lo hago, recupero sólo 1 punto.

7. Llego a casa, es tarde, se me ocurre escribir esto. Gano 3 puntos.

8. Me meto en varias páginas web. Polemizo con bloggers sexistas, gano 2 puntos.

9. Dr. House hace un chiste discriminatorio, me río, bastante. Pierdo 3 puntos.

Total general: 2 puntos positivos. Bigote para abajo, pobre desempeño, mañana será otro día.

3 comentarios:

M dijo...

me parece que te dan mal las cuentas... pero me reí.

Ser Filosofista dijo...

Genial tu sistema de puntos. Yo me quitaría uno por cada vez que uso lenguaje sexista, aunque sea de la forma más sutil. Por ejemplo, te quitaría uno por "el fiolo que lo parió". Porque a fin de cuentas, sólo las mujeres parimos, así que te quedó medio sexista, medio no. En todo caso, dile cabrón a él y basta, no tienes que hacer referencia a quien lo parió.

De hoy en delante lo voy a hacer ^^ (Lo de los puntos, no lo del lenguaje sexista).

Marian dijo...

Sip, buen punto, quien pare no tiene la culpa.

Y el ejercicio -aquí parodiado- puede ser interesante, asumiendo que tenemos -al menos yo- muchísimas actitudes, gustos, preferencias, lealtades, relaciones, lo que sea, que están en tensión, en contradicción, en conflicto, y de una forma u otra vamos buscando -como podemos- formas de vivir con ellas, de hacernos cargo que existen, de asumir su complejidad, de cambiar de opinión, lo que sea. Mis propias inconsistencias trato de vivirlas también con humor y sarcasmo, no con tristeza.