martes, 14 de enero de 2014

UNA HISTORIA TRAVESTI


El recientemente fallecido filósofo-travesti-peruano Giuseppe Campuzano solía transformarse en la Virgen María como metáfora de travestismo y mestizaje. Su trabajó se focalizó en demostrar que la historia de Ameríca Latina fue ancestralmente trans y que la transfobia tal cual la conocemos hoy es un invento europeo. Numerosos pueblos indígenas, como los Warao de Venezuela, Cuna de Panamá, Guayaquís de Paraguay, Trio de Surinam, Javaés de Brasil y el mundo incaico pre-colombino, entre otros, además de todos los grupos religiosos afro-americanos, tienen lenguajes y prácticas transgenéricas, casamientos entre personas del mismo sexo, y otras transitividades de género bloqueadas por el sistema de género binario y heterosexual instalado violentamente a través del proyecto colonial europeo.
¿A qué viene todo esto? A que la mayoría de la personas que conozco (me incluyo) naturaliza y practica algún tipo más o menos intenso de transfobia, desde amig*s, pasando por toda mi familia, hasta feministas, defensor*s públic*s, policía, jueces y especialmente medic*s. La buena noticia: los que se construye culturalmente , de la misma manera se deconstruye.
(Para empezar a deconstruir ya:http://www.cchla.ufrn.br/bagoas/v03n04art04_campuzano.pdf)

2 comentarios:

Bistiarj dijo...

Excelente artículo che, sin embargo, tengo una desconfianza natural hacia el antieuropeismo. No me convencen los esquemas del estilo, "éramos tan buenos pero llegaron ellos que eran todo lo malo", a menos que no los consideremos humanos, o no nos consideremos humanos nosotros mismos. Somos como ellos tanto como ellos son como nosotros. Lo cual no quita que vinieron y exterminaron al 90% (espero no equivocarme con el porcentaje) de la población.
Pero eso es historia (no en el sentido de pasado sino que ocurrió y ocurre en el tiempo. Mientras que lo primero que comenté es filosofía.
Abrazo y a leer el artículo recomendado.

Boogie dijo...

Es de tiempos europeaos ancestrales ese rechazo a lo trans. El famoso carnaval, hoy desvirtuado culturalmente por las masas sensacionalistas, originalmente eran fiestas paganas celebradas por el pueblo, y duraban meses, durante los cuales los hombres se disfrazaban de mujeres y viceversa, hacían uso de aspectos animalezcos y explotaban el cuerpo al punto que Oggi Junco en aquel entonces no iba a necesitarlo al Coqui para ser furor. Y como podemos imaginar sin sorprendernos, por aquellos años estas celebraciones eran condenadas por el papado y la realeza; eran fiestas de la "prole", y los clérigos y nobles guardaban mucho cuidado en mantener bien marcada esta división. Como vemos, la evolución es un concepto relativo.